lunes, 10 de agosto de 2009

Un lugar diferente

Cuando observé aquel lugar por primera vez, sentí que mi cuerpo se estremecía de golpe. Recuerdo que, a simple vista, parecía un sitio como tantos otros que yo había visitado en mis anteriores viajes; pero al acercarme, me di cuenta de que estaba equivocado. Había llegado a un lugar diferente.
No tenía reloj, pero recuerdo que cuando descubrí ese paisaje, los primeros rayos de sol penetraban con mucho esfuerzo las hojas y ramas de aquellos frondosos árboles. Sólo algunos rayos lograban su objetivo y golpeaban el suelo repleto de hojas secas que crujían a medida que yo caminaba. Aquel lugar era inhóspito y por eso, mis pasos eran con miedo, alertas a cada sonido que se desprendía desde las copas de los árboles o entre aquellas plantas llenas de flores que inundaban de una aroma dulce pero extraño aquel lugar. Raro esto. En mi vida había recorrido cientos, miles de lugares y sin embargo, todo allí era nuevo, desconocido, sorprendente.
El sol se elevaba cada vez más en el cielo y la luz le iba ganando terreno a la espesa niebla que cubría de una sombra aterradora aquel lugar. No sabía qué hacer, dudaba a cada paso y constantemente miraba de reojo hacia mi alrededor con la firme certeza de que estaba siendo observado. Tenía sed. Mi boca, sólo podía sentir el amargo sabor de mi saliva, producto de una rara fruta que, por el hambre, había atinado a probar.
De repente, sentí como ese sonido se iba acercando a mí. Mi oído podía percibir cómo aquellos pasos sonaban cada vez más fuerte, cómo la distancia se iba acortando. Yo quedé inmóvil, paralizado. Mi mente le ordenaba a mi cuerpo que se mueva, pero éste no respondía. Mis ojos sólo atinaban a mirar hacia adelante por miedo a voltear y encontrarse con aquello que no reconocía.
Entonces, en el preciso instante en que sentí a ese ser extraño respirar en mi oído, llenando el aire con su aliento, afilando sus garras para atacarme, desperté.

Tu presencia me inspira...

3 comentarios:

Agos dijo...

Ooooooooooofa. Yo quería publicar tu cuento... maldigo la computadora y su batería de corta duración! (Si no, te hubiese ganado de mano) Qué lindo leer ese último renglón... Y ya sabés, cuando tengas un bloqueo, te invito a mi casa desbloqueadora a que NOS cebes mates desbloqueadores y a que crucemos miradas desbloqueadoras (?)

De más está decirte que esto que escribiste es GENIAL.

Agos dijo...

Sufriste dislexia en la tercera palabra de las etiquetas!!!

=P

Volvi dijo...

que intensooo...
me quede con ganas de seguir leyendo ..
saluditos