
Esperanza que espera en una risa fina y suave,
esperanza que espera en un día de ayer, de mañana, de hoy,
esperanza que surge tras una nariz colorada,
esperanza que nace en dos ojos pequeños.
Esperanza que se cuela en mis zapatos,
que se acomoda en mi bolsillo,
en los bolsillos pequeños de esos pequeños
entre las piedras, los sapos y un pedacito de pan.
Esperanza que espera a un payaso que la despierte,
esperanza que juega a las rondas, a la escondida
o que gira en un yo-yo.
Esperanza que te busca en las miradas,
que te envuelve en los suspiros,
que te atrapa en las manos que se estrechan,
en los gritos que te llaman para jugar.
Esperanza que espera a que este mundo las invite,
les de lugar para soñar, reir y jugar,
esperanza que espera en el cielo,
en las trenzas, los autitos, las muñecas y lo gritos de felicidad...
Esperanza, esperanza...