lunes, 17 de noviembre de 2008

Todo. Nada. Mi vida sin sentido o con un sentido que no entiendo, un orden que desconozco. Mis palabras, las palabras (¿de quién son las palabras?), nacen, fluyen, se mezclan, no tienen lógica, mis dedos no las pueden ordenar, no hay rimas (¿La vida no rima con la muerte?), ni frases hechas. Las palabras ¡Qué desorden, que orden misterioso! Y la música, los acordes, si bemol, do bemol, re sostenido, mis pies sostenidos y de nuevo si bemol. La locura, la razón, la razón de mi locura, la locura como la más sana de las razones (¿Lo dije alguna vez?). Todo de nuevo. Mi vida y la muerte que van de las manos, la soledad (también es mía) que hace el amor conmigo (perdón, el amor ya está echo) que siente el amor conmigo. La evolución (¿No existe?), la mutación (no la entiendo), la revolución (¿de mi ser acaso?). Algo nuevo, algo latente, sin formas, ni normas, ni reglas, ni prejuicios, ni nada que lo detenga, nada.
Me rio, soy felíz, pero por dentro lloro, mi corazón llora, quiere morir para nacer de nuevo (¿Hay que morir para nacer de nuevo?), quiere volver a ver, quiere encontrarme, desearme, sentirme, amarme, seducirme, conquistarme.
Saberme conocer (saber, sabor, sabiduría, ¿te acordas?) saberme ver, saberme aceptar...
Camino (ahora estoy sentado) con mis pies descalzos, con mi mente en blanco, con mi corazón abierto, camino y camino y sigo caminando, como el tiempo, como los segundos que no paran, camino, un paso, dos pasos, diez pasos, un camino... me cansé, ya no se que digo.

4 comentarios:

Ogastina dijo...

Hola, de nuevo yo. No sé por qué pero algo me llama a entrar acá siempre. A ésto ya lo leí alguna vez y ahora releo y, como la primera vez, me identifico. Creo que es una de las técnicas de escritura que más me gustan y que más me descargan: el fluir de la conciencia... el diálogo interno.

"Algo nuevo, algo latente, sin formas, ni normas, ni reglas, ni prejuicios, ni nada que lo detenga, nada.
Me rio, soy felíz, pero por dentro lloro, mi corazón llora, quiere morir para nacer de nuevo (¿Hay que morir para nacer de nuevo?)"

Muy bueno.

Maris.~ dijo...

Leerte es como hablar, en determinadas ocaciones, con mi consciencia
e inconsciencia también claro, de eso tengo un poco también, no estoy excenta de nada y a la vez excenta de todo
no soy de aquí ni soy de allá
mas bien si, soy de las hojas de otoño...
de esas que si las pisás hacen "crunch"

siempre re-surgiendo entre las cenizas
cual ave fénix

es prácticamente verano
pero en mi mente sigue siendo otoño

y volvemos a las hojas de otoño
pero esta vez a las amarillas de esas grandotas

sin olvidarme claro, de los cielos
ni de los besos

¡Que tengas un hermoso día!

nina dijo...

"la revolución (¿de mi ser acaso?)"
Hoy pido la revolución del ser, el ser en sí, no tanto el mío.

¿Cómo va? El otro día estaba justo yéndome a una clase de matemáticas cuando hablaste...(para colmo fue una mala clase); pero ya te encontraré otra vez.

Lindo texto eu, me gustó.

Salud!

Nina

Maris.~ dijo...

¿Que ha pasado que está todo tan parado por aquí?

Espero que te encuentres bien Matías.

Saludos :)